Buscar este blog

martes, 25 de noviembre de 2025

Con los ojos muy abiertos, 21

 

Foto: Fernando Alda





XXI




Tierra ingrata, en la que nunca fui
profeta, de dura cerviz,
sin sentimientos, donde la simiente
cae en vano en las encías de la roca;
viste tus lutos, que el cielo
te sea propicio, pues nadie
cantará tus gestas.
Barre el viento tanta hojarasca
como es posible, la que se desprende
de tus torres; funeral será el silencio
cuando te lloren las parcas
y nadie recuerde
estos duros extremos.


Fernando Alda


Con los ojos muy abiertos, 20

 

Foto: Fernando Alda





XX


Estoy mirando cómo atardece
al final de este camino entre trigales
verdes, sabia la luz
que ilumina el cielo
abierto, la huella del viento
en la melena de los álamos
que crecen junto a lo que parece un río.
Sestea el tiempo
entre los juncos de la orilla,
en brazos de las lágrimas que dejé
prendidas con alfileres
en el pinar, que fue perdiéndose
en las brumas de la memoria y el barro,
como si  yo no supiera
todo lo que he quemado en vano
en las contiendas de la vida,
en una pira de espejos
sobre los que el fuego se refleja,
en la ruina amable
que conforma mi rostro,
la desazón que mueve
mis manos cuando buscan el perfil
de lo que con tanta angustia
voy nombrando.


Fernando Alda




lunes, 17 de noviembre de 2025

Con los ojos muy abiertos, 19

 

Foto: Fernando Alda



XIX




Nunca la luz será desencuentro,
pues en ella hallé
la semilla del árbol que nació
de lo profundo, lejos de la devastación
de la tormenta. Círculos
son los que ahora me abrazan
en el confín de la noche, en ese lugar
sobre las aguas en el que crece
la palabra que
nombra y bendice,
el alfabeto y los números
que conforman lo que es real
y no desaparece.


Fernando Alda

Con los ojos muy abiertos, 18

 

Foto: Fernando Alda

XVIII



Entre las brasas de lo que fue el otoño
hallé los días enardecidos,
las horas junto al viento,
de su mano,
el sabor del vino nuevo
que hace renacer el esplendor
del deseo que espero.
No puede ser ya el carpe diem,
pero es el fulgor que retengo
en la mirada cuando recuerdo
el atardecer y el amor,
llamado a examen,
el rojo fruto de la paz
estallar, como unos labios
o una paloma de sangre,
en el lienzo, de un azul increíble,
de la mañana que se agranda.


Fernando Alda


miércoles, 12 de noviembre de 2025

Con los ojos muy abiertos, 17

 


Foto: Fernando Alda


Solo la lluvia que ahora

escucho caer sobre el tejado
puede liberarme,
romper estas cadenas
de niebla antigua,
hacer saltar los precintos
de la oculta cámara
en la que se esconde mi miedo,
atroz discurso
que hace temblar la coraza
bajo la que aguardo el naufragio.
Por la linfa nueva
viaja el desgarro viejo,
el jirón desde el que se alza,
retador y fiero,
el aullido; es la noche
terrible, eso que dejo muerto
en los adentros de cada aurora.


Fernando Alda

lunes, 10 de noviembre de 2025

Con los ojos muy abiertos, 16

 
Foto: Fernando Alda




16


Penumbra es en la que me escondo, 
un palio que apaga la claridad
que nace de las flores que quedaron
sin crecer en las cunetas de aquellos
caminos que no hollé.
Retorna el sueño,
como una fuente de sombra
que invade mis adentros,
dolor,
y la voz se me quiebra
al igual que se desploma la torre
alta del habla cuando
renuncio al llanto. Mala
hora la que viene con tanta pena
en las sienes, pues no podré
alcanzar la otra orilla, lejana.


Fernando Alda

viernes, 31 de octubre de 2025

Con los ojos muy abiertos, 15

 

Foto: Fernando Alda


XV




Con la mirada he ido
hilvanando los flecos de la luz
al abrirse el día y mostrarse
como una rosa a finales de mayo.
Todo quedó en suspenso,
pendiente del hilo de la lluvia
que amenaza con hacernos
abrir los paraguas. Un instante
solo. Descubrir luego
que el tiempo irá borrando
tu rostro, sepulto en las cenizas
de la arena, entre las pavesas del aire
que ardió. Mas quedará
incólume, y tal vez encendido
también, el deseo de seguir
siendo, más allá de las hechuras
tan estrechas 
de esta mortaja con la que nacemos.


Fernando Alda