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viernes, 4 de diciembre de 2020

Ínsulas en llamas, 37

 



XXXVII


Las altas escalas de la tarde

han terminado por asaltar la noche,
por encender los rescoldos
de las estrellas en las cenizas del día.
No es la voz la que ahora 
resuena tras la lluvia que se fue,
pasos perdidos y recobrados
en el dédalo de la memoria,
como el viento en la huida,
jinetes cabalgando que sueñan el alba.
Sin tierra bajo los pies,
como las nubes,
anunciando un albor de pájaros,
la celebración de los cielos.
En campo abierto, el desasosiego,
el fragor de la batalla, la sangre
última, solo tú.

Fernando Alda

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Ínsulas en llamas, 36

 


XXXVI


Los últimos días del invierno

presagian atardeceres cansados
en la mirada de hielo de las nubes.
Los árboles han comenzado
a brotar y hay pájaros
que llenan asombrados
el jardín de casa.
Tal vez un  verso de Virgilio
se enciende por un instante
en las brasas de la memoria
y el sabor del vino,
a cerezas y lunas viejas,
a leños duros y a tierra,
te devuelva otros días,
otros afanes,
que fuiste dejando en el camino
abandonados al viento.
La vida regresa,
pero no sabes si habrá
retoños en tus huesos,
si la carne, aún adormecida,
dará flores, o si en los ojos
se velarán la muerte o la tristeza.
Pasos largos encontrarás
en el regreso de las prímulas
y los asfódelos,
en las primeras lilas 
que se abrirán,
en el dulce desgranarse
de las horas en el reloj de la luz,
y habrá misericordia,
acaso consuelo.

Fernando Alda

martes, 1 de diciembre de 2020

Ínsulas en llamas, 35

 



XXXV


Dibujar cielos de otoño

en la superficie del agua
de los estanques,
como nubes ateridas de frío,
un beso de muerte,
las alas que perdiste,
el ajuar olvidado del tiempo,
el largo caminar
de las noches al filo
del amanecer.
Así los días,
un desvanecerse
de algodón, bajo
los helechos y la lluvia.

Fernando Alda

lunes, 30 de noviembre de 2020

Ínsulas en llamas, 34


 

XXXIV



Pregunta la aurora

por los atardeceres muertos,
por las horas de ayer,
por la tristeza vencida
que has ido guardando
en la memoria y en el desastre.

Fernando Alda

viernes, 27 de noviembre de 2020

Ínsulas en llamas, 33

 


XXXIII

,

Arde en ti la noche

en violentas estrellas,
un clamor que se extingue
entre lágrimas,
como el aullido
de un corazón que no encuentra
salida.

Fernando Alda

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Ínsulas en llamas, 32

 


XXXII


Dulce el láudano

que inyecta la poesía
más pura cuando
crees dibujar con palabras
muertas toda la belleza
de un atardecer,
el mirar cansado
de un alma sin esperanza.

Fernando Alda

martes, 17 de noviembre de 2020

Ínsulas en llamas, 31

 


XXXI 

Días de ceniza y sombras,
de funestos augurios, de viento
turbio, de lágrimas
ácidas, de ese respirar
entrecortado en la frontera
de la nada y la niebla.
Arderá todo entonces,
los sueños y el deseo,
violentamente,
con carbones sanguinolentos
que marcarán los angostos
caminos y los abismos,
las nubes de tormenta
y las hojas arrancadas
a los árboles. Solo
desolación.

Fernando Alda