![]() |
| Foto: Fernando Alda |
A la altura que crece la hierba
está la razón de existir
de las libélulas, del reino
de la niebla que asciende desde los ríos
cuando el sol de los sueños
amanece en el final del mar,
junto a la orilla de la historia.
Es la noche que se agranda,
que establece sus límites,
es la que desboca sus caballos
para acercarse hasta el confín
del suspiro que baja de la transparencia
y del fluir del aire que quedó oculto
en los pliegues del silencio.
Alza la voz, escucha,
las aves vienen con el viento.
Fernando Alda

No hay comentarios:
Publicar un comentario