Buscar este blog

miércoles, 11 de marzo de 2026

La heredad de la memoria, 8

 

Foto: Fernando Alda

Entre los muros de barro
quedó sepultado el deseo incandescente
de volar, de dejar el dolor atrás,
el anhelo de ascender
por la escala que sube a los cielos
y hallar la eternidad.
En el adobe está la verdad,
el origen, ese sentimiento
de pertenecer a las raíces
que sostienen el mundo,
el vuelo de las águilas
y su resistencia a caer.
Más allá de las tapias estaba la vida,
la otra vida, la del ruido y la furia terribles,
la de los corazones deshabitados.
Y hoy te preguntas si mereció la pena
el abandono, la desolación,
el ser de paja, de cabeza hueca,
o renunciar al color de los amaneceres
en campo abierto, que tiñe la hiedra
con el esplendor de las amapolas, con su rubor
último, que besa descuidado
el labajo en el que anida la melancolía.


Fernando Alda Sánchez


No hay comentarios:

Publicar un comentario