"El regreso del Hijo Pródigo" es el título de un cuadro de Rembrandt, y es el título también del revelador ensayo de Henri J.M. Nouwen que lleva por subtítulo "Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt". La pintura y la escritura se dan la mano en este libro prodigioso que leí con sed de eternidad hace no mucho tiempo y que constituye una ventana abierta para asomarse al Reino de los Cielos.
El encuentro del autor del libro con este cuadro "hizo que comenzara -según indica con sus propias palabras- una larga aventura espiritual que me llevaría a entender mejor mi vocación y a obtener nueva fuerza para vivirla. Los protagonistas de esta aventura son un cuadro del s. XVII y su autor, una parábola del s. I y su autor, y un hombre del s. XX en busca del significado de la vida". Gracias a ese encuentro hoy podemos disfrutar de un hermoso libro.
¡Hay tanto significado en las figuras que aparecen en el cuadro! Invito al lector a ir descubriéndolo a medida que avanza en su lectura, a medida que va intuyendo el verdadero significado de la parábola evangélica en la que Cristo encierra la piedra angular de sus enseñanzas: la misericordia, el amor, el perdón, la confianza en Dios y nuestras propias vidas, reflejadas en el Hijo Pródigo y en el hermano mayor. Todos somos hijos pródigos que regresamos vencidos a pedir misericordia.
El libro me lo regalaron. Lo leí cargado de esperanza y de fe. Aun lo recuerdo como una joya maravillosa, como un tesoro por el que merece la pena comprar el terreno en el que se oculta e irlo desvelando poco a poco, aplicándolo a nuestra vida. En definitiva, un cuadro y un libro a los que volver siempre.
Os dejo la portada de la edición que he encontrado a través de internet, que varía algo en su diseño con respecto a la edición en la que lo leí. (Madrid, 2011). En ambos casos es de PPC. Está bellamente editado en todos los sentidos.
Fernando Alda Sánchez
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